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La “Exactitud” es un concepto clave en el sistema de gestión de calidad de cualquier proyecto, y es una evaluación de la corrección, según se define en la sexta edición del PMBOK. En términos sencillos, la exactitud se refiere a cuán cercanos están los resultados medidos o calculados a los valores reales o verdaderos. En un contexto de proyecto, la exactitud puede estar relacionada con las estimaciones de tiempo, costo, recursos, entre otros.

Un alto grado de exactitud es esencial para garantizar que el proyecto se desarrolle según lo planeado. Sin exactitud, las predicciones y proyecciones de un proyecto podrían estar fuera de lugar, resultando en desviaciones no deseadas de las metas y objetivos del proyecto. Esto podría llevar a un mal rendimiento del proyecto, retrasos en los plazos de entrega, excesos de costos y otros problemas.

La exactitud es una medida de la calidad, y es especialmente relevante cuando se realiza el control de calidad en un proyecto. El control de calidad involucra la inspección de los resultados del trabajo para garantizar que cumplan con los estándares de calidad establecidos. Aquí, la exactitud de las mediciones, resultados y entregables es fundamental para garantizar que el proyecto cumpla con las expectativas de calidad.

Para mantener un alto grado de exactitud, es esencial utilizar las herramientas y técnicas apropiadas de medición y evaluación. Esto puede incluir la capacitación en el uso correcto de estas herramientas, la aplicación de técnicas estadísticas para analizar los datos y la implementación de sistemas de gestión de calidad para garantizar que se mantengan los estándares de calidad.

No obstante, a pesar de su importancia, es importante recordar que la exactitud no es siempre lo mismo que la precisión. Mientras que la exactitud se refiere a cuán cerca está una medición del valor verdadero, la precisión se refiere a la consistencia de las mediciones. Un sistema puede ser preciso, pero no exacto, o viceversa.

En conclusión, la exactitud es un componente crítico en la gestión de proyectos y en los sistemas de gestión de calidad. Mantener un alto nivel de exactitud puede ayudar a garantizar que un proyecto se desarrolle de acuerdo a lo planeado y cumpla con los estándares de calidad establecidos.

En un proyecto, la evaluación de la exactitud es realizada por el equipo de calidad del proyecto, que puede incluir al gerente de calidad y a los demás miembros del equipo del proyecto. Se realiza mediante la aplicación de técnicas y herramientas de medición, y evaluación para verificar que los resultados del trabajo estén en línea con los valores reales o verdaderos. La exactitud se evalúa durante las fases de control de calidad y monitoreo del proyecto, y se realiza utilizando varias técnicas de control de calidad y herramientas de medición.

Algunos ejemplos son los siguientes:

  1. En la gestión del tiempo del proyecto, la exactitud puede referirse a cuán cerca están las estimaciones de tiempo del tiempo real que se tarda en completar una tarea.
  2. En la gestión de costos, la exactitud puede implicar cuán cerca está la estimación de costos del costo real incurrido en la realización de una actividad o en la adquisición de un recurso.
  3. En la gestión de la calidad, la exactitud puede referirse a cuán cerca está un producto o entregable del proyecto de los estándares de calidad especificados.
  4. En la gestión de recursos, la exactitud puede implicar cuán cerca están las estimaciones de los recursos necesarios de los recursos reales utilizados.
  5. En la gestión de riesgos, la exactitud puede referirse a cuán cerca está la evaluación de un riesgo de su verdadero impacto y probabilidad.

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